jueves, 15 de abril de 2021

abrojo entre mis costillas

mientras busco el abrojo 

              entre mis dedos

 entre mis costillas

           palpita fuerte el corazón

           mis ojos cegados

derraman un par de lágrimas

                  caen en el café humeante

 sorbo el aire con un nudo en la garganta



el sol rojo se esconde

         las campanas suenan

en honor al cuerpo abatido

         otro anuncio de resistencia

el agua del alma

                no se derrama

                     se conserva 

     fuente de vida

 


 

domingo, 21 de marzo de 2021

Carta para Paula, la del síndrome del corazón roto

Estarás pensando en mí como yo en ti? Esta bien, no volveré a preguntarme lo mismo. Mi cuerpo, mi mente se han fracturado.  Pongo a prueba mi "queerismo" de la bella época veinteañera, sin embargo, los años ya no son de los veintes.

Las emociones eran fluctuantes, a veces me dabas rabia con tu insistencia berrinchuda, otras me daba risa tu espíritu impetuoso y en ocasiones cantaba las canciones que tanto te gustaban como a  mí.

Me hubiera gustado tomar la forma de ese ser que, también, complace tus deseos carnales. No puedo oler, ni saber, ni pensar como lo que no fui arrojada a esta tierra; hembra.  

Con un ojo más ciego que el otro, pero no menos vigilante y atento, escudriñaste hasta el tipo de cabello que tenía, claro, tratabas de ser -al igual que yo- prudente. 

Apagaste las velas cumpleañeras y le diste un mordisco a tu pastel con tal delicadeza que me sentí como  una bestia devorando ese cuye frito. 

Cuando cumplí tu edad me regalé esa piel de serpiente que ahora es tuya, espero que no olvides nuestro ser uróboro. 

No sé cuantos días habían sucedido, empecé a recordar, coger palabras inconclusas, silencios sorteados, errores del subconsciente, re-leer tus textos, los rastros dejados por tus amigos en el tiempo.

Esa billetera estéticamente femenina que me generó curiosidad -no recuerdo tu respuesta, tampoco me importó- estábamos en medio de más personas, con ruido, con calor, con el paradero que se nos acercaba.

Que el mundo se construye a través de las palabras, se construyó uno-en paralelo y a pesar de mi incredulidad-en el que tu y yo eramos una realidad con una vida clásica, sí, con niños, bonsai, gatos, perros, libros, café y películas, y los fines de semana libando y haciendo el gran esfuerzo de evitar la carnicería.

A dónde van todos esos recuerdos que no hemos vivido? Se dice que el cerebro tiene la capacidad de mantener vigente los conceptos (herramientas) que nos son útiles en el día a día. También, se ha comprobado que sí existe el síndrome del corazón roto.




sábado, 20 de febrero de 2021

algunas sin-razones

porque podrías aturdir mi insensato corazón

me alejo, te alejo, nos dejamos

y los días se han vuelto inoloros

grises y sosos

 

porque las aves  y los peces

no tendrían un lugar dónde habitar

y los nocturnos no dejamos de doler

blueses y hoscos

 

porque las arañas ya no quieren moscas

las abejas son daltónicas y radioactivas

y mi dislexia melancólica no me dejan mentir

garúas y moscos



domingo, 7 de febrero de 2021

tus ojos que no he vuelto a ver

Pequeña fiera, cuyos colmillos están mutando

garras que se han desafilado

gotas de sangre, brillando escarlata

el sol ha caído, venus y marte escondidos

tus ojos que no he vuelto a ver


Nostalgia que invade las horas

medianoche, moscas pegadas a la ventana

un sonido, un aroma persistente

la lluvia dando su concierto

cuerpo entumecido, muriendo

 

Tú agresivo, gimiendo o gritando

entre soñar despierta o dormida

salgo a cazar figuras repetitivas

algún día la rutina se compartirá contigo?

todas las  imágenes serán recuerdos reales?


 



jueves, 28 de enero de 2021

Para J. el de ojos oscuros y cabellera abundante

en otro tiempo -el nuestro- espero tomar tu mano y acariciar tu cabello

en medio del transcurso silente

dejar nuestros cuerpos acorazados

explotar como dos burbujas que se tocan al sol

segundos antes, brillos de arco iris

años antes, tu cabellera oscura abundante al viento

como esa selva que suelta sus aves cantoras y fieras hambrientas

cuál eres tú?  

quién soy yo?


volver a escuchar tus cantos suaves

tus manos delgadas haciendo música

tus ojos oscuros distantes que brillan al caer la noche

más copas de licor que mecen nuestros cuerpos

con hielo para seguir congelando las sensaciones

flotar a tu lado sin poder dormir ni dejar de soñar

abochornados por el sol de la mañana, dormirse

voltear la mirada y encontrarte

transpirar y cambiar el hábito