jueves, 19 de octubre de 2023

Ronroneo encendido

Suéltame, deja de mirarme de esa manera, no necesito de tus juicios y tus pesares. Detuvo su mano en el aire y se puso a llorar, luego, intentó tocar su mano. No pudo evitar derramar una lágrima mientras le decía adiós en un silencio que se volvía eterno. Parpadeos simultáneos. El bosque dejo de recibir la lluvia y dejo escapar a sus animales.

La última vez que nos miramos a los ojos, fue cuando ambos habíamos perdidos nuestros correctores visuales, de la misma manera que nos conocimos. Le dije que sus ojos eran como los de un puma, le dije que lo amaba, le dije que no sabía si me dolía más estar con el o sin el. Lloré varios días, caí en el limbo. El adiós se hizo real. El invierno dejo caer su frio en el cuerpo, en el alma.

En el día del sol conocí al peregrino cuyo espíritu es el nina machaquway, se río, nos reímos, me cantó, cantamos. Al caminar le pregunté desde hace cuánto no se corta el cabello, desde que su peluquera ya no esta. Su mamá murió hace cinco años con cáncer. Riéndose y con su voz de gato seductor me mostró las cicatrices de balas en el cuerpo. Sí, yo solo soy violento cuando me provocan sino, no. Sigue su camino, el eterno  aprendiz, el de la voz melodiosa y encantador como la serpiente que es.

Al primer sorbo de agua que tanto había saciado su ser, se dejó caer en un limbo, cerró los ojos unos instantes y su abuela ya le estaba regañando por haber bebido de la fuente reservada para los qintis y los Apus.  Esa noche cuando le pregunté que cuál pensaba que era su espíritu, aseguró ser el puma o el condor, y que el mio era un ave. Lo que veo es que tu eres un qinti, ese ser que esta entre el tiempo y el espacio, que aletea y cambia todo, ja. La mamacha ayahuasca me revelo que yo era una flor de loto. 

No, no me molesta su ser, podría estar en silencio solo respirando del mismo aire, no me importaría si dura mil años o unos segundos. Quizás me dolería más no haberlo conocido. Imágenes, sonidos, un poco de dulzura y mucho de alegría. Algarabía, algarabía, oh sí. 

En ocho días el gato brujo cumplirá dos años que me cuida el sueño y me abriga el cuerpo y el alma. Me ha mordido el cuello, me ha rayado el cuerpo, me mima y me lame la mano. 

Se caen los dados y empiezan a girar, no se han revelado los numero aún. Mis ojos se caen de sueño, mi alma reposa, mi espíritu se eleva. Quiero dormir a tu lado. Ronroneo encendido.

martes, 10 de octubre de 2023

flameante fuego frio

 estamos con el Sol Naciente

corriendo libres como caballos

por esos campos que nos vieron volar, cantar

por esos abismos que nos dejaron emocionarnos

hasta que nuestros corazones se hinchen y antes que exploten, amen

enciende tu espíritu

el tiempo increado, me ha devuelto el nina sunqu

que arde, flameante fuego frio

 

soy la danzante del universo

iniciada en la magia pagana

que rebelde se increa

soy la valkiria que se salva

soy la que el fuego congela

soy la que el viento ordena

soy el agua que fluye

soy la tierra que florece

de los cadáveres del alma que dejar el cuerpo no quiere

kaypi kashkani, ñuqapaq

qankunapaq

Apukunapaq


 

jueves, 5 de octubre de 2023

Esa escisión en el tiempo

me siento vulnerable porque quizás no se amar, y tu me pides que te ame

necesito alguien como tú que me consuele, no seas patético, oye

sabes muy bien que no podemos tener una relación a distancia

yo estoy aquí y tu estas allá, mi corazón frio necesita de tu calor

no te estoy pidiendo que me des más tiempo del que te he propuesto

me rompo la cabeza para decirte que te quiero tanto en serio

dos, tres o cuatro semanas, después nadie sabe nada 

estas borracho, y no tengo el culo como las diosas griegas

te puedo esperar pero la oferta puede expirar

no te garantizo nada más que esa escisión en el tiempo

para el cuerpo, para el alma, para ambos.

 


martes, 26 de septiembre de 2023

Péndulo

Entonces, estas segura de lo que estas ofreciendo. Es esta vida la que conozco, nada me asegura que habrá otra.

La mañana del mes sin fecha, amaneció sin voz, ella se escuchaba, pero, de su boca solo el transito del sonido del aire. Gritó y no hubo sonido. La boca abierta como la ventana que da hacia ese horizonte infinito al ojo humano.  Gritó y el silencio salio y volvió a entrar. 

Las mujeres sensuales y ritualistas danzando al compás del sonido embriagador, enamorador, ellos atentos a las señales. Me miró el cuerpo mientras bailaba, no quiso chocar sus ojos con los míos. Orbitando posibilidades, estoy celosa y no sé qué hacer. Mi risa ya no se escucha. Mi voz ya no existe. Soy una coleóptera que se crispa pero entiende y acepta que no puede hablar. 

Me llevó al lugar de donde hemos salido, le seguí con los ojos atentos, sin palabras que se hagan sonido. Estuvimos en la cueva unos segundos infinitos hasta que me dio la señal de salir, fui otra vez tras el, en silencio pero llena de todo. Desaparecimos.

Conservo el dolor, el sabor, el ardor, el candor y una lista larga de palabras que van a buscar describir en la manera justa -se que no es posible- el recuerdo sensorial y de atracción que experimentamos, esa noche, esa madrugada para ser precisos, no quería que el sol me convierta en polvo y que el viento me aleje de ti si es que aún no eres polvo como yo, para mezclarnos en el viento que esta a nuestro favor.  

Aprendió a silbar en los días siguientes, a escuchar el sonido de las aves sin voz, a reproducir su voz de otras maneras posibles. Danzar el baile de la ave que libera y compromete, es matar o morir.

Los días y las horas no importaban, una fuerte sensación de nostalgia se despedía. Impacto positivo con una empresa no precisada aún. ¿Nos conocemos de otra vida ?¿Nos querremos volver a  conocer en esta?

 



miércoles, 20 de septiembre de 2023

Esa rama amara se (autor: Lucho CeCe)

(¿Por qué las pasionales búsquedas recurrentes de lápices perdidos en algún lugar del calendario?)

Amnésicas ramas crujen

y piedra sobre piedra,

como grandes criaturas nunca

dormidas,

atravesados tránsitos de aire 

profesan extraviadas intuiciones

en el reflejo del agua

 

El vapor dulce y torpe

en la respiración del camino

invita a olvidar

el caudal que bombea en las dudas

 

No quedan espacios para las

militantes cabezas reventadas

que los pensamientos

vencidos de la tarde

alzan sobre el mareado mundo

 

Cerca o lejos

no se sabe

aletea

discreto

el sueño de la polilla

señalando el ingreso

a tu ebriedad luminosa

liturgia que se abre indiferente

sobre palabras ya no deseadas

 

No hay camino ya

y en las ramas altas

cantan los otoños trozados

de un siglo,

canta la rauda fruta callada

un diurno reposo interrumpido

 

Ejercicio de cómplice rio

en otro rio,

un escondido hogar político

deseante del temprano

ocaso de Mayo

 

Siempre cerca de invocar 

en la astilla perforante

de tu carne


El roce bullicioso

que la gramática del viento

imprime

en el tembloroso

cabello verde

de los árboles


Despierta el mango furioso

y en el fuego

se alza

sobre lo que la palabra

no conoce

un tardo interés

nunca apagado...


PD: Esta es la muestra de que sucedió. Es un poema que recién me atrevo a transcribir puesto que me lo regalaron escrito con plumón negro en unas hojas color rosadas, han pasado varios días, meses, para mi parece miles de miles de años. El dolor se ha disipado, he aceptado que estamos bien así separados, supongo que el exceso de pasión y la dificultad para escucharnos, comprendernos o lo que haya sido nos ha dejado -al menos a mi- una temporada en el limbo. Confieso que en ocasiones lo recuerdo, a veces se trepa a mis sueños, otras veces se escurre en mis lágrimas. Que todo el amor del mundo te cubra y te haga feliz, estés donde estés todo te sonría. Nadie escapa a lo predestinado. Nadie se libra del efecto de una bomba atómica. Hasta siempre zorrito de fuego.