sábado, 4 de febrero de 2023

¿le tienes miedo a algo?

Ves ese banco, cuando llegué quería asaltarlo. Vamos a buscar fósforos, de seguro que pasando el puente encontramos uno. No hay tiendas abiertas. 

La primera vez que disparé, acababa de salir del cuartel, me sentía poderoso, tenía licencia para portar armas y sabía manejar. Nada podía detenerme. Pum. Cayó el líder de una barra brava. Mi madre busco mi indulto, hicieron de todo.

Dentro, conocí la ambición, yo quería ser un Al Capone, ellos tenían todos los privilegios dentro y fuera, mujeres con cuerpos de vedettes, las mejores drogas, la mejor comida. Era una ciudad, a veces hacia la chicha canera. Los más repudiados eran los cachabebés a esos un negro les recibía con un sadismo único, lo dejaban por días en el hospital.

Le tienes miedo a algo. No, ya estuve en la cárcel, ya murió mi madre, ya me dispararon, ya disparé.

Espérame aquí, iré a encenderla. Porque no tuviste hijos. Toso, mientras me mareo por la pitada. Supongo porque me gusta estar lateando al lado del río mientras se acaba el cigarrillo.  A mis hijos les decía que nunca hagan lo que yo hago porque no es para todos. 

En esos años pensaba que ser hombre era haber estado en el ejercito, saber usar armas y manejar. Quería ser hombre. Nos reímos, mientras buscamos un emoliente.




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